Respuesta rápida
La humedad por capilaridad sube desde el suelo y deja salitre en la parte baja de los muros. La de filtración entra desde fuera (cubierta, fachada, tuberías) y aparece tras la lluvia o de forma localizada. La de condensación se forma dentro, en invierno, con moho en esquinas y ventanas. Pintar encima no sirve: hay que tratar la causa.
Las humedades son una de las consultas más frecuentes que recibimos como reformistas en Sevilla. Muchas veces se han pintado o tapado varias veces sin resultado, porque se trató la mancha y no el origen.
Aquí explicamos cómo distinguir cada tipo, por qué son tan habituales en Sevilla, qué tratamientos funcionan y cuánto cuestan.
Por qué hay tantas humedades en Sevilla
Sevilla se asienta sobre la vega del Guadalquivir, con un nivel freático alto en muchas zonas. Las casas antiguas del casco histórico y de Triana se construyeron con muros de ladrillo y tapial sin barrera impermeable en la base, así que el agua del terreno sube por ellos.
A eso se suman las azoteas, que sufren mucho con el calor y filtran cuando la lámina envejece, y los inviernos suaves pero húmedos, en los que las viviendas poco ventiladas acumulan condensación. Por eso es fácil encontrar los tres tipos en una misma casa.
Humedad por capilaridad
El agua del terreno asciende por los poros del muro como por una mecha. Es típica de plantas bajas, casas de pueblo y sótanos.
Cómo se reconoce
- Manchas en la parte baja de los muros, hasta 1 m o 1,5 m de altura.
- Salitre: polvo o costra blanca que hincha y desprende la pintura.
- Rodapiés que se despegan y zócalos que se ahuecan.
- Empeora en épocas de lluvia, pero no desaparece en verano.
Es la humedad más difícil de eliminar, porque la fuente no se puede cortar: hay que impedir que el muro absorba agua.
Humedad por filtración
El agua entra desde el exterior o desde una instalación. Puede venir de una azotea, una fachada con fisuras, una jardinera adosada, un canalón roto o una tubería que pierde.
Cómo se reconoce
- Manchas localizadas, a cualquier altura, a menudo con cerco.
- Aparecen o crecen después de llover.
- En techos de último piso, bajo terrazas o junto a ventanas.
- Si viene de una tubería, la mancha no depende de la lluvia y no deja de crecer.
Es la más fácil de resolver si se localiza bien el punto de entrada. A veces basta un remate de cubierta o una reparación de fontanería.
Humedad por condensación
El vapor de agua del aire interior se condensa al tocar superficies frías. La producimos nosotros al cocinar, ducharnos, tender ropa o simplemente respirar.
Cómo se reconoce
- Moho negro en esquinas de techos, detrás de armarios y en marcos de ventanas.
- Cristales empañados por la mañana.
- Aparece sobre todo en invierno y en estancias poco ventiladas.
- Afecta más a paredes que dan al exterior o a puentes térmicos.

Tabla para identificar el tipo de humedad
| Rasgo | Capilaridad | Filtración | Condensación |
|---|---|---|---|
| Dónde aparece | Parte baja de muros | Puntual, cualquier altura | Esquinas, ventanas, tras muebles |
| Cuándo empeora | Todo el año | Tras la lluvia | Invierno |
| Señal típica | Salitre y pintura hinchada | Mancha con cerco | Moho negro |
| Planta habitual | Baja | Última o bajo terrazas | Cualquiera |
Una prueba sencilla para salir de dudas
Pega con cinta un trozo de papel de aluminio de 30 × 30 cm sobre la mancha, bien sellado por los bordes, y espera dos o tres días. Si la humedad aparece en la cara exterior del aluminio, viene del aire: es condensación. Si aparece por detrás, en contacto con la pared, viene del muro: capilaridad o filtración.
Es una orientación útil, pero un diagnóstico fiable requiere medidor de humedad y, a veces, cámara termográfica para localizar el punto exacto.
Tratamientos y precios orientativos
| Tratamiento | Para qué tipo | Precio orientativo |
|---|---|---|
| Inyecciones de barrera química en la base del muro | Capilaridad | 80 – 150 €/ml |
| Picado de revestimiento y revoco transpirable de cal o macroporoso | Capilaridad | 35 – 60 €/m² |
| Trasdosado ventilado con cámara | Capilaridad (complemento) | 40 – 70 €/m² |
| Reparación de cubierta o remate de azotea | Filtración | 300 – 1.500 € |
| Sellado e hidrofugado de fachada | Filtración | 15 – 30 €/m² |
| Reparación de tubería empotrada | Filtración | 200 – 600 € |
| Ventilación mecánica controlada o extractores higrorregulables | Condensación | 300 – 2.500 € |
| Tratamiento antimoho y pintura anticondensación | Condensación | 8 – 15 €/m² |
Precios orientativos sin IVA. El coste final depende de la superficie afectada, el estado del muro y el acabado elegido.
En capilaridad, lo habitual es combinar varias medidas: barrera en la base, retirar el yeso contaminado de sales y revestir con un mortero que deje respirar el muro. Son trabajos de albañilería que deben hacerse en ese orden y con tiempo de secado.
Cómo es un tratamiento de capilaridad, paso a paso
Es el tratamiento que más hacemos en plantas bajas y casas antiguas de Sevilla. Lo organizamos en cinco fases:
- Diagnóstico: medimos la humedad a varias alturas para saber hasta dónde sube y descartar una filtración o una tubería.
- Picado: retiramos el yeso o el mortero contaminado de sales hasta un palmo por encima de la mancha.
- Barrera: perforamos la base del muro a intervalos regulares e inyectamos un producto que lo vuelve hidrófugo.
- Secado: dejamos que el muro pierda humedad, de varias semanas a algunos meses según el grosor.
- Revestimiento: aplicamos un revoco macroporoso o de cal que deja salir el vapor y acumula las sales sin desconcharse.
Saltarse el secado es el error más común: el revestimiento nuevo se mancha y parece que el tratamiento no ha funcionado.
Casas antiguas del centro: muros que deben respirar
En el casco histórico y en Triana abundan los muros de ladrillo macizo, tapial o mampostería, a menudo de más de 40 cm de grosor. Estos muros funcionan de otra forma que los modernos: absorben y expulsan humedad de manera natural.
Cuando en reformas pasadas se cubrieron con cemento, pinturas plásticas o alicatados, la humedad quedó atrapada y las manchas subieron. Recuperar morteros de cal y pinturas transpirables suele mejorar el problema por sí solo. En edificios protegidos, además, los materiales deben ser compatibles con el original.
Filtraciones desde la azotea y el vecino de arriba
En pisos, muchas manchas de techo no vienen de la cubierta sino del vecino de arriba: una junta de bañera, un desagüe o una tubería empotrada. Si la mancha no cambia con la lluvia y crece poco a poco, la sospecha es una fuga de instalación.
En ese caso conviene avisar al vecino y a los seguros de ambas viviendas. El perito localiza la fuga y el seguro del causante suele cubrir la reparación del origen y los daños. Si el agua entra por la azotea comunitaria, la reparación corresponde a la comunidad.
Antes de reparar el techo dañado, espera a que el origen esté resuelto y el forjado se haya secado. Si no, la mancha volverá a aparecer en la pintura nueva.
Humedad, salud y confort
Una vivienda con humedad mantenida no es solo un problema estético. El moho libera esporas que agravan alergias y asma, y una pared húmeda transmite más el frío, así que la casa se siente más fría aunque la temperatura sea la misma.
Por eso recomendamos actuar en cuanto aparece moho en dormitorios, sobre todo si en casa hay niños, personas mayores o alguien con problemas respiratorios.
Un higrómetro doméstico, que cuesta pocos euros, ayuda a vigilarlo: lo recomendable es mantener la humedad relativa interior entre el 40 y el 60 %. Si en invierno supera el 70 % de forma habitual, la casa necesita más ventilación o un sistema que la renueve.
Errores frecuentes al tratar humedades
- Pintar con pintura plástica o impermeabilizante sobre una pared con capilaridad: el agua busca salida más arriba y la mancha sube.
- Poner yeso o mortero de cemento en muros antiguos: impiden que el muro transpire y concentran las sales.
- Tapar con plaquetas o friso sin cámara ventilada: esconde el problema mientras crece detrás.
- Tratar el moho con lejía sin mejorar la ventilación: vuelve en semanas.
- Revestir antes de que el muro haya secado tras una reparación.
Cómo prevenir las humedades
- Ventila diez minutos al día, también en invierno, y usa el extractor al cocinar y ducharte.
- Separa los armarios unos centímetros de las paredes exteriores.
- Revisa azotea, canalones y sumideros cada año antes del otoño.
- Evita jardineras y tierra apoyadas directamente contra la fachada.
- Ante una mancha nueva, actúa pronto: es más barato reparar el origen que rehacer la pared.
Cuándo conviene llamar a un profesional
Si la mancha vuelve tras pintar, si hay salitre, si el moho se extiende o si la humedad afecta a vigas o forjados, hace falta un diagnóstico profesional. También antes de una reforma integral, porque es el momento de resolver el problema de raíz.
Algunos tratamientos, como intervenir en fachada o cubierta de un edificio, necesitan trámite municipal. Te explicamos cuál corresponde en nuestra guía sobre la licencia de obra en Sevilla.